Definir límites y capacidades
Haz un inventario honesto: energía diaria, lesiones previas, alergias, movilidad, tolerancia al calor. Comunica de antemano qué sí puedes hacer y qué evitarás. Propón labores alternas de valor, como clasificación de semillas, lavado de cosechas, etiquetado, o apoyo en cocina. Pide pausas programadas, hidratación disponible y señalización de cargas máximas. Un acuerdo claro protege tu salud, previene malentendidos y permite ofrecer tu mejor contribución de manera sostenible.